
Ayer fue el peor día posible que pude tener. Como por arte de magia, los equipos que estaban ganando perdieron en la última entrada. Washington y Anaheim, por ejemplo, perdieron después de estar en ventaja en la última entrada, y así con otros equipos...
También es importante entender que hay días malos, y es normal. Un mal día no es motivo de preocupación, porque llevamos semanas ganando sin perder un solo día. Si han seguido mis pronósticos, en realidad no estarían perdiendo.
Se connecter pour commenter.